
ALFARO (LA RIOJA-ESPAÑA)
LA MAYOR
COLONIA DE CIGÜEÑAS DEL MUNDO

La cigüeña blanca, por su
naturaleza propia, es un ave que goza en espacios amplios en los
que tiene abundancia de agua y prados.
Estas condiciones se dan en torno a las vegas fluviales, donde se
mezclan arboledas, sotos y regadíos intensivos.
Aquí encuentra todo lo necesario para su alimentación y por
tanto para su permanencia.

Pero lo sorprendente es que cornisas y pináculos, tejados y oquedades, repisas y ventanas...todo resulta válido para la ubicación de sus nidos en la Iglesia Colegiata de San Miguel, en la localidad de Alfaro (La Rioja - ESPAÑA), donde se asienta el grueso de la mayor colonia urbana conocida de esta especie en el mundo.
La posibilidad de poder observar tan alto número de cigüeñas sobre un sólo edificio, genera una auténtica escuela para el conocimiento biológico y científico de la especie.

Ya desde Diciembre
comienzan a llegar de los viajes migratorios las primeras
cigüeñas de la colonia. Conforme llegan van ocupando los nidos
mejor situados a la espera de sus futuras parejas, que tardan
escasos días en formarse.
Durante estas fechas no resulta extraño observar violentas
peleas entre cigüeñas a base de fuertes picotazos y empujones
sobre estos nidos preferentes y, por tanto, los más solicitados.
Una vez iniciadas las nupcias a lo largo del mes de febrero, da
comienzo la restauración y construcción de los nidos, con un
contínuo tránsito de idas y vueltas para la aportación de
ramas y otros materiales.

Mientras tanto, sus crotoreos se
escuchan de forma masiva como forma de saludo y bienvenida entre
las distintas parejas.
Las cópulas se suceden con relativa frecuencia, para,
finalmente, proceder al poco tiempo a la puesta de los
huevos.

Tras unos 32 días de incubación, en la que se alternan los dos miembros de la pareja, se produce la eclosión de los pollos y las consiguientes obligaciones de sus progenitores para su alimentación y protección, labor que es realizada a partes guales.
Ya
en los meses de junio y julio, cuando los jóvenes volanderos se
afanan por conquistar el espacio aéreo, el espectáculo que
genera la colonia con sus más de 400 cigüeñas sobre San Miguel
es grandioso e inolvidable.

Una vez disfrutada la primavera y la etapa estival, en el mes de agosto, todo el grupo familiar inicia el vuelo migratorio hacia su residencia de invierno en el Norte de África.